Investigación y creación de archivo: Arte integrado en Chile y la experiencia creativa del colectivo DI 1969-1973.

Investigadoras Stella Salinero y Mónica Salinero

Proyecto Financiado por el Fondo Nacional de Desarrollo Cultural y las Artes, Fondar regional convocatoria 2015

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Universidad de Chile

A partir de la década de los 60 la vida estudiantil y la comunidad universitaria se encuentra marcada por los sucesos políticos, la efervescencia y compromiso, así como por las confrontaciones de los diversos pensamientos y proyectos en pugna, no sólo en la arena internacional sino muy especialmente dentro del Estado, los que hacían que éste tomara una forma y u camino particulares. La Reforma Universitaria es hija de estos tiempos, una necesaria discusión sobre la Universidad de Chile, tras varios años en que se dejaba sentir la carga de las visiones que no se ajustaban a los cambios y los nuevos deseos de las y los estudiantes de la casa de Bello.

 

La reforma agraria, las nacionalizaciones no dejaban indiferentes a los estamentos de la Universidad, que buscaban su papel en este contexto de construcción de un proyecto de sociedad que caminara hacia la modernidad en su sentido emancipador, lo cual se dejaba sentir en el papel del Estado, el desarrollo de la planificación en diversos campos hoy abandonados al mercado, en los procesos de integración de las masas populares, políticas sociales, políticas de desarrollo científico y tecnológico y de fomento, entre otras. Esto es lo que el sociólogo Garretón identifica como la matriz estatal nacional popular, y que sin duda también permeó los ámbitos y proyectos académicos, así como permitió integrar facetas novedosas a las políticas del Estado.

En el contexto de los importantes cambios que impulsaban estudiantes, académicas y académicos dentro de la Universidad de Chile -la universidad más grande y pública del país- comenzaron la tercera fase de transformaciones en las áreas de las bellas artes y artes aplicadas, que abarca desde el reconocimiento como profesión por la Universidad de Chile hasta el fatídico septiembre de 1973 (Castillo, 2010). Cabe destacar que la Dictadura se ensañó especialmente con la Universidad de Chile, que es símbolo de la educación pública de excelencia, con el objetivo de dar espacio a la educación privada y al lucro, y disminuir el ámbito de la discusión pública y sobre lo público en el país.

 

Retomando, el proceso completo de transformaciones en torno a las artes aplicadas y bellas artes abarca desde la primera década del siglo XX hasta 1973:

 

“Si durante el XIX, la educación artística, técnica o artesanal habían mantenido distancia entre sí, sin compartir mayores espacios ni ocasionar una mayor movilidad social, en el XX una serie de iniciativas buscaron un acercamiento entre estas actividades, lo que no fue bien visto ni por elites ni por los sectores afines a la Bellas Artes”. (Castillo, 2010:10)

 

Fue así que en 1968, tras dos años de diversas actividades y reflexiones dentro de la Universidad de Chile, se crea la sede de Diseño en la ciudad de Valparaíso donde por primera vez en el país se impartirá la carrera, aunque sin un reconocimiento formal y administrativo. Mientras que en Santiago eso ocurrió el año 1968. Las cambios apuntaban a la creación de departamentos que se hicieran cargo de las siguientes áreas: Bellas Artes, Diseño, Arte Público y Ornamental, Artesanía, Teoría (Castillo, 2010). Las tensiones y discusiones respecto a estas divisiones se reducían, finalmente, a la relación entre diseño y artes. De modo que la Facultad de Bellas Artes se dividió entre quienes apoyaban la separación total de Diseño (carrera surgida en parte de la Escuela de Artes Aplicadas dependiente de la Facultad de Bellas Artes de Santiago) y quienes creían que diseño y arte debían permanecer en la misma Facultad (Castillo, 2010). Evidentemente, estas discusiones permearon toda la vida universitaria de la Facultad, e inclusive la misma práctica de estudiantes y académicas/os. Planteaba otras cuestiones como la experimentación con nuevos materiales, procesos industriales, nuevas tecnologías, perspectivas científicas, etc. Las artes visuales estaban cambiando y las y los más atentos podían ver que no habría vuelta atrás. Lo cual, como veremos, es parte de la misma reflexión que realizará el DI en cuanto a su práctica y producción. Sin embargo, los énfasis y posturas del DI serán más difusos que aquellas que se erigían desde el ejercicio de la profesión del Diseño, puesto que junto con las ideas de la serialización, el arte integrado, el proceso de trabajo colaborativo e interdisciplinar, el uso de nuevas tecnologías, los cuatro miembros del DI eran artistas.

Citas: Castillo, Eduardo (Editor). (2010) Artesanos, artistas, artífices. Ocho libros Editores. Pie de Texto. Chile.

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